El gobierno independiente y los retos ciudadanos.

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Erik Jurado

En parral dio inicio, hace casi un mes, la primera administración independiente. Esto hay que entenderlo como es; un suceso inédito y un referente histórico. Nunca en la historia de México moderno y luego de la consolidación de los partidos políticos como instrumento de la democracia representativa, habíamos tenido gobernantes que no fueran emanados por una asociación política constituida, con una visión antropológica, de Estado y participación ciudadana.

Esta nueva figura además de tener una inusitada participación y no contener referentes sobre su funcionalidad debe definir varios derroteros que aclaren cual será la función de los independientes en el mapa político en la realidad.

Bajo lo dicho anteriormente, no queda duda que esta primera administración independiente tiene mucho trabajo, no sólo definiendo sus líneas de trabajo y con ello esclarecer pragmáticamente cual es la diferencia entre una administración emanada de una organización política y otra que no lo es. Además el nuevo gobierno debe plantear nuevas expresiones políticas o formas de organización ciudadana e institucional y además de todo plantear el antecedente de continuidad para futuros gobiernos de orden independiente, ¿o a caso los gobiernos independientes se supeditaran solo a resolver problemas concretos y presentes?

Este análisis que comparto con mis lectores tiene el ánimo de abonar sobre el análisis de los retos que conlleva la figura independiente y aportar desde la perspectiva ciudadana a lo que está sucediendo en nuestro entorno político.

Los primeros cien días de una administración deben ser agiles y enfocados a la organización interna, externa y concreción de obras preliminares que apuntalen el rumbo del trabajo colectivo. En pocas palabras los primeros cien días son la muestra de si la administración será eficaz o eficiente o no lo será. Además esta administración tiene los retos de: organizar a la sociedad civil en un verdadero ejercicio independiente, pues deben marcar pautas o líneas de trabajo colectivas que generan aquellos supuestos y fines que existen en las instituciones políticas. Además el proyecto independiente debe trazar su posición en temas torales, como la rendición de cuentas, la transparencia del uso de los recursos y los servicios que contrata la administración pública o sus licitaciones, las contrataciones y despidos o la selección del personal adecuado en el lugar adecuado, además se deben dejar con claridad cuáles son los mecanismos de continuidad de un proyecto ciudadano y cómo hacer para no perderlo en el tiempo.

Son entonces varios los retos de esta administración, espero logren coordinarse efectivamente con la ciudadanía y con sus equipos de trabajo para lograr su propósito y no perderse como ha sucedido con los partidos políticos en una campaña anticipada o solo poner miras en la siguiente elección o contienda política.

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