Desde la presidencia del Congreso siempre seremos respetuosos del derecho a la libre expresión

Desde la presidencia del Congreso siempre seremos respetuosos del derecho a la libre expresión y de la manifestación pacífica de todas las personas y colectivos.
Sin embargo, también es importante garantizar el orden institucional, la seguridad y el adecuado desarrollo de las sesiones legislativas.
La diferencia de ideas nunca debe derivar en confrontaciones físicas, agresiones o escenarios de violencia; el diálogo siempre debe prevalecer.
El tema del matrimonio igualitario es un asunto legítimo de debate legislativo y deberá discutirse dentro de los cauces parlamentarios y con respeto a todas las posturas.
Como Poder Legislativo, nuestra obligación es garantizar tanto la apertura democrática como la estabilidad institucional del Congreso.







